El Ministerio del Trabajo ha iniciado formalmente la estructuración de las 21 comisiones sectoriales que definirán la política remunerativa por actividades económicas para este año. A través de un oficio enviado por el ministro Harold Burbano, se solicitó al Consejo Nacional de Trabajo y Salarios (CNTS) la designación inmediata de delegados técnicos, tanto de empleadores como de trabajadores. El plazo para esta entrega vence este miércoles 4 de febrero de 2026, una fecha crítica para evitar que la actualización de las tablas salariales se dilate aún más, considerando que el nuevo Salario Básico Unificado (SBU) de $482 ya entró en vigor el pasado 1 de enero.
La urgencia del proceso responde a la inquietud de las centrales sindicales. El presidente de la CUT, Oswaldo Chica, confirmó que en la reunión mantenida este martes 3 de febrero con el ministro Burbano no se lograron avances sustanciales sobre las tablas sectoriales, desviando la agenda hacia problemas organizativos internos. Esta situación ha generado malestar, ya que, a diferencia de años anteriores, el acuerdo que fijó el SBU para 2026 no incluyó una cláusula de incremento proporcional automático para los salarios sectoriales, dejando a miles de trabajadores en la incertidumbre sobre si sus sueldos mínimos por cargo recibirán el ajuste de $12 acordado en diciembre.
Desde el sector empleador, el presidente de Fedexpor, Xavier Rosero, ve en estas comisiones una oportunidad para ir más allá de la simple fijación de sueldos. Para Rosero, los delegados deben consolidar información sobre los desafíos de competitividad, especialmente ante un año 2026 que se proyecta difícil para las exportaciones. La meta de las mesas será unificar criterios para que los salarios sectoriales no pierdan coherencia con el SBU, al tiempo que se analiza una modernización de las condiciones de contratación que permita a las empresas afrontar la rigidez laboral y los cambios geopolíticos actuales.








