El régimen de Daniel Ortega se niega a liberar a un grupo selecto de treinta y ocho presos políticos, a pesar de las recientes excarcelaciones masivas en el país. Según el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas, estas personas permanecen bajo condiciones de aislamiento extremo y tortura en centros como “La Modelo”. Entre los casos más alarmantes se encuentran nueve individuos en situación de desaparición forzada, de quienes no se tiene información oficial ni acceso a defensa legal. Este grupo incluye a líderes indígenas Mayangna, excolaboradores del círculo cercano de Ortega y figuras de la oposición histórica que han sido tratados con especial saña por la dictadura.
La represión se ha extendido incluso a antiguos aliados y familiares del poder. Entre los detenidos destacan Angélica Chavarría, pareja del fallecido general Humberto Ortega, y Marvin Vargas, considerado el primer preso político del régimen, quien suma quince años en aislamiento. Asimismo, líderes misquitos como el diputado Brooklyn Rivera y el exasesor Stedman Fagoth permanecen incomunicados tras denunciar la invasión de tierras indígenas. Analistas y exiliados políticos señalan que el ensañamiento del gobierno busca enviar un mensaje ejemplarizante para amedrentar a cualquier funcionario o ciudadano que intente cuestionar el control totalitario ejercido desde Managua.








