La directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, lanzó un llamado a la urgencia durante el foro de Davos, señalando que un crecimiento económico del tres por ciento resulta insuficiente para sostener deudas globales que ya alcanzan el cien por ciento del producto interno bruto. La funcionaria instó a los mercados y gobiernos a evitar la complacencia, destacando que el actual endeudamiento limita la capacidad de respuesta ante crisis futuras. En este contexto, subrayó que la inteligencia artificial actuará como un tsunami sobre el mercado laboral, afectando significativamente a la mayoría de los puestos de trabajo en las economías avanzadas mediante su transformación o eliminación definitiva.
Por su parte, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, coincidió en la necesidad de marcos fiscales sólidos y diferenció entre la deuda productiva destinada a innovación y aquella que no genera valor real. Lagarde enfatizó la importancia de separar el ruido mediático de los indicadores económicos reales, advirtiendo que muchas cifras de crecimiento son nominales y no reflejan el poder adquisitivo efectivo. El debate final del encuentro suizo concluyó con la premisa de que Europa debe implementar reformas estructurales para mantener su competitividad ante el nuevo orden industrial y los cambios en la geopolítica energética derivados de la situación en Venezuela.








