El caso del difunto delincuente sexual Jeffrey Epstein sigue generando controversia con la desclasificación de nuevos documentos el viernes 30 de enero, que incluyen menciones a prominentes figuras del mundo político, empresarial y real, como el presidente Donald Trump, el ex príncipe Andrés, Elon Musk, Bill Gates, Richard Branson, Howard Lutnick y Steve Tisch.
Los archivos, procedentes de la investigación del FBI, contienen una lista de acusaciones de agresión sexual contra Trump reportadas al Centro Nacional de Operaciones de Amenazas, muchas de ellas anónimas y no verificadas, presentadas justo antes de las elecciones de 2020. Aunque los investigadores siguieron algunas pistas, otras fueron descartadas por falta de credibilidad. Trump ha negado rotundamente cualquier vínculo con Epstein o irregularidades, y el Departamento de Justicia emitió un comunicado aclarando que “algunos de los documentos contienen afirmaciones falsas y sensacionalistas contra el presidente Trump que fueron presentadas al FBI justo antes de las elecciones de 2020. Cabe aclarar que estas afirmaciones carecen de fundamento y son falsas”.
Entre los hallazgos más destacados se encuentra un borrador de correo electrónico de Epstein que acusa a Bill Gates de tener relaciones extramatrimoniales, incluyendo encuentros con mujeres rusas y asistencia con drogas para manejar las consecuencias. La Fundación Gates rechazó las alegaciones como “absolutamente absurdas” provenientes de “un mentiroso conocido”.

Elon Musk aparece en varios intercambios de correos con Epstein, como uno de noviembre de 2012 donde se discute un viaje en helicóptero a una isla y una fiesta. Musk respondió mencionando su asistencia con su entonces pareja Talulah y preguntando por el “día/noche de fiesta más salvaje”. En una declaración en X (anteriormente Twitter), Musk admitió que “muy consciente de que parte de la correspondencia por correo electrónico con (Epstein) podría malinterpretarse y ser utilizada por detractores”, pero enfatizó: “No me importa eso, pero lo que sí me importa es que al menos intentemos procesar a quienes cometieron delitos graves con Epstein, especialmente en lo que respecta a la atroz explotación de niñas menores de edad”.
Richard Branson, el magnate británico, mantuvo una relación amistosa con Epstein, evidenciada en un correo de 2013 donde escribió: “Fue un verdadero placer verte ayer. ¡Los chicos de deportes acuáticos no paran de hablar de ello! Me encantaría verte cuando estés por la zona. ¡Siempre y cuando traigas a tu harem!”. Un representante de Branson aclaró que “cualquier contacto que Richard y Joan Branson tuvieron con Epstein tuvo lugar en solo unas pocas ocasiones hace más de doce años, y se limitó a encuentros grupales o de negocios”. Agregó que Branson “cree que las acciones de Epstein fueron abominables y apoya el derecho a la justicia para sus numerosas víctimas”, y negó que usara el término “harem” con conocimiento de su connotación.
El ex príncipe Andrés es mencionado en correos de septiembre de 2010, donde Epstein lo invitó a un encuentro privado en el Palacio de Buckingham durante un viaje a Londres. Andrés sugirió cenar allí para mayor privacidad, un mes después de que Epstein le ofreciera presentar a una mujer rusa de 26 años, a lo que Andrés mostró interés, aunque no hay indicios de que el encuentro ocurriera.

Otros nombres incluyen a Howard Lutnick, actual secretario de Comercio, quien planeó un almuerzo con Epstein en su isla caribeña en diciembre de 2012, y al productor Steve Tisch, a quien Epstein presentó mujeres, describiendo a una como “rusa, rara vez dice toda la verdad, pero divertida”.
Estos documentos forman parte de la vasta investigación sobre Epstein, quien se suicidó en prisión en 2019 mientras enfrentaba cargos por tráfico sexual. Las revelaciones han reavivado debates sobre las conexiones de Epstein con élites globales, aunque todas las figuras mencionadas han negado cualquier participación en sus delitos y enfatizan que las menciones no implican culpabilidad. Las víctimas de Epstein continúan buscando justicia, y expertos legales indican que estos archivos podrían motivar nuevas investigaciones, aunque muchas afirmaciones permanecen sin corroborar.









