El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó una visita a Graceland, la histórica residencia de Elvis Presley en Memphis. El recorrido se dio tras participar en una reunión sobre seguridad en la ciudad y generó gran atención mediática.

Durante la visita, Trump expresó su admiración por el “Rey del Rock” y recorrió distintas áreas de la mansión, observando objetos personales y recuerdos del artista. Incluso firmó una guitarra conmemorativa y realizó comentarios distendidos sobre la figura de Presley.

El mandatario también bromeó al preguntarse si habría podido vencer al cantante en una pelea, lo que generó reacciones entre los presentes.

La visita se produjo en medio de un contexto político complejo en Estados Unidos, lo que provocó críticas por el tono relajado del recorrido.








