El Gobierno de Ecuador anunció la incorporación del BAE Jambelí a su flota naval, una plataforma multipropósito de tres mil toneladas construida en Corea del Sur. Esta adquisición estratégica busca frenar la expansión de las mafias del narcotráfico que utilizan el corredor marítimo para el envío de sustancias ilícitas hacia mercados internacionales. El buque, que actualmente realiza una escala técnica en Estados Unidos, cuenta con autonomía para patrullajes prolongados y capacidad para operar con helicópteros medianos, facilitando tareas de interdicción y vigilancia en los más de dos mil kilómetros de costa ecuatoriana.

La llegada de esta unidad se enmarca en el conflicto armado interno declarado por la administración de Daniel Noboa, reforzando la operatividad de las Fuerzas Armadas frente a grupos terroristas. Además de sus funciones militares, el buque cumplirá misiones de apoyo logístico, búsqueda, rescate y combate a la pesca ilegal en aguas jurisdiccionales. Esta medida consolida la cooperación en seguridad con aliados regionales bajo iniciativas de defensa transnacional, permitiendo al Estado recuperar el control sobre zonas críticas donde confluyen economías ilícitas como el contrabando y el tráfico de combustible en alta mar.








