El Viceministerio de Minas presentó una ambiciosa hoja de ruta que prevé un crecimiento del 143,8 % en las exportaciones mineras durante la próxima década. Durante el evento de rendición de cuentas del Ministerio de Ambiente y Energía, el viceministro Guillermo Flores detalló que el sector pasará de generar 4.163 millones de dólares en 2025 a superar los 10.000 millones en 2036. Este salto cuantitativo está respaldado por una inversión proyectada de 12.700 millones de dólares en seis proyectos clave, entre los que destacan Cascabel en Imbabura y Warintza en Morona Santiago, cuyos inicios de producción están programados entre 2026 y 2031.
Para el año 2026, las autoridades estiman que las exportaciones alcancen los 4.858 millones de dólares, impulsadas principalmente por los altos precios internacionales del oro. En este contexto, se anunció la próxima firma del cuarto contrato de explotación a gran escala para el proyecto Cangrejos, en El Oro, mientras se avanza en la adenda para la fase II de Mirador Norte. Un requisito ineludible para estas nuevas concesiones es la autosuficiencia energética, obligando a las operadoras a implementar sus propios mecanismos de autogeneración para no comprometer el sistema eléctrico nacional.
La industria minera también mostró una sólida contribución fiscal, con un aporte de 1.407 millones de dólares en impuestos durante el último año. No obstante, el Gobierno mantiene una postura rigurosa respecto al cumplimiento de las normativas ambientales y legales; la ministra Inés Manzano advirtió que se han intensificado los operativos contra la minería ilegal y que no se dudará en revertir concesiones a quienes operen fuera de la ley. Actualmente, solo el 6 % del territorio ecuatoriano se encuentra concesionado, siendo Zamora Chinchipe la provincia con mayor concentración de derechos mineros en el país.








