El Departamento de Estado de los Estados Unidos anunció esta semana la ampliación de su lista de países cuyos ciudadanos deben depositar una fianza económica como requisito para tramitar visas de no inmigrante (B1/B2). Entre los 25 nuevos países incorporados destacan Venezuela y Cuba, naciones que ahora se suman a un listado total de 38 países, la mayoría de ellos ubicados en el continente africano. A partir del 21 de enero de 2026, los solicitantes de estas visas podrían verse obligados a depositar montos de 5.000, 10.000 o 15.000 dólares, dependiendo de la evaluación realizada por el oficial consular durante la entrevista.
La medida establece condiciones estrictas para la movilidad de estos viajeros. Los ciudadanos que logren el visado bajo esta modalidad solo podrán ingresar y salir de territorio estadounidense a través de tres puntos específicos: el Aeropuerto Internacional Washington Dulles, el John F. Kennedy de Nueva York o el Logan de Boston. El incumplimiento de esta ruta obligatoria podría derivar en la denegación de entrada o en errores de registro migratorio que comprometan la fianza depositada. Es importante señalar que el pago del depósito no garantiza la emisión del documento y, si se realiza sin instrucción consular previa, no será reembolsado.
Aunque el Gobierno no ha justificado oficialmente los motivos de estas inclusiones, analistas vinculan la decisión con el reciente contexto geopolítico tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. Tras el operativo en Caracas, el presidente Donald Trump sugirió que el cambio de régimen en Venezuela debilitará profundamente la estabilidad de Cuba. Mientras tanto, otras naciones como Argelia, Nepal, Senegal y Uganda también han sido integradas a este control financiero, que busca asegurar que los visitantes cumplan estrictamente con los plazos de estadía permitidos en el país.








