Estados Unidos y Gran Bretaña han formalizado una alianza estratégica para contrarrestar la creciente amenaza de los drones submarinos, tanto autónomos como controlados a distancia. A través del nuevo programa REEF, ambos países trabajarán en un sistema basado en tecnología comercial capaz de detectar, identificar y neutralizar amenazas en tiempo real. La propuesta surge ante la limitación y el alto costo de las soluciones actuales, buscando reforzar la seguridad en vías navegables estratégicas mediante el uso de sensores avanzados e inteligencia artificial.
El sistema está diseñado para operar con plataformas fijas y móviles que permitan una respuesta inmediata sin interrumpir el tráfico marítimo legal. Una de las capacidades clave del proyecto es la discriminación de objetivos, utilizando IA para diferenciar entre drones hostiles y elementos inofensivos como fauna marina o embarcaciones comerciales. Para la neutralización de las amenazas, el programa priorizará métodos no destructivos, tales como:
- Redes y barreras físicas: Para la captura o bloqueo de los dispositivos.
- Señuelos y tecnologías inteligentes: Para desviar o confundir los sistemas de navegación del dron.
- Integración simplificada: El software operará con sistemas de defensa ya existentes y requerirá una capacitación mínima para el personal portuario.








