Un responsable gubernamental confirmó este miércoles que drones pertenecientes a cárteles mexicanos penetraron el espacio aéreo de Estados Unidos, lo que obligó a una intervención directa del ejército estadounidense. Según la fuente, que prefirió mantener el anonimato, las fuerzas militares tomaron medidas inmediatas para desactivar y neutralizar los dispositivos. Este suceso ocurre en un contexto de alta tensión fronteriza y tras el sorpresivo anuncio de la Administración Federal de Aviación (FAA) sobre el cierre del Aeropuerto Internacional de El Paso por “razones de seguridad”.
Aunque inicialmente se había establecido una restricción de 10 días para todos los vuelos comerciales y de carga, la medida fue levantada apenas unas horas después de su entrada en vigor. La congresista demócrata Verónica Escobar intentó calmar a la población asegurando que, pese a la gravedad de la incursión tecnológica, no existe una amenaza inmediata para la comunidad civil ni para las áreas circundantes. El aeropuerto, que movilizó a 3,49 millones de pasajeros en los primeros 11 meses de 2025, ha retomado sus operaciones tras el breve pero crítico periodo de inactividad.
La incursión de drones de grupos criminales en territorio estadounidense representa un desafío significativo para la seguridad nacional y la vigilancia fronteriza. Aerolíneas principales como Southwest, Delta, United y American han comenzado a normalizar sus itinerarios tras la confirmación de que el espacio aéreo vuelve a ser seguro. Por ahora, las autoridades no han detallado el tipo de tecnología utilizada por los cárteles ni el método exacto empleado por el ejército para la desactivación de los aparatos.








