Un video de 15 segundos creado con Seedance 2.0, modelo de inteligencia artificial desarrollado por ByteDance, encendió el debate sobre el futuro del cine. El clip, que simula a Tom Cruise y Brad Pitt en una escena de acción, fue generado por el cineasta irlandés Ruairí Robinson con apenas dos líneas de texto y alcanzó millones de reproducciones en horas. El salto técnico, con estabilidad de movimiento y generación conjunta de audio y video, generó alarma en la industria por su realismo y rapidez de producción.
This was a 2 line prompt in seedance 2. If the hollywood is cooked guys are right maybe the hollywood is cooked guys are cooked too idk. pic.twitter.com/dNTyLUIwAV
— Ruairi Robinson (@RuairiRobinson) February 11, 2026
La reacción fue inmediata. Estudios como Disney y Paramount enviaron cartas legales, mientras la MPA denunció presuntas infracciones masivas de propiedad intelectual. El sindicato SAG-AFTRA cuestionó el uso no autorizado de voces e imágenes. Analistas sostienen que la disputa no solo es tecnológica, sino económica y legal, en un escenario donde la inteligencia artificial podría reducir costos, transformar modelos de negocio y redefinir el papel de estudios, actores y creadores en la era digital









