El vicepresidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Enrique Pita, defendió la decisión de adelantar las elecciones seccionales al 29 de noviembre de 2026, modificando la fecha originalmente prevista para febrero de 2027. Según explicó el funcionario en una entrevista con Ecuavisa, la modificación responde estrictamente a criterios técnicos y preventivos frente a informes que advierten sobre una temporada invernal extremadamente fuerte. El documento técnico recibido por el organismo proyecta afectaciones severas en 488 parroquias de 143 cantones, lo que pondría en riesgo la movilidad de aproximadamente dos millones de ciudadanos y la infraestructura vial necesaria para el despliegue electoral.
Pita enfatizó que el organismo actúa con responsabilidad para evitar el colapso logístico que podrían provocar posibles inundaciones o daños en puentes y carreteras durante el inicio de 2027. Ante los cuestionamientos sobre la procedencia y objetividad del informe climático, el consejero aseguró que la institución valora con independencia la información proporcionada por autoridades nacionales y organismos internacionales. Asimismo, rechazó las críticas de sectores como la Comisión Nacional Anticorrupción, aclarando que el cambio de fecha se mantiene dentro de los márgenes legales y no responde a intereses de actores políticos, sino a la necesidad de garantizar un proceso seguro.
El ajuste del calendario electoral ha generado un intenso debate en el escenario político, especialmente por el recorte en los tiempos de organización para las agrupaciones ciudadanas. Este cambio ocurre en un momento sensible, marcado por procesos de cancelación de diversas organizaciones políticas que ahora deberán acelerar sus cronogramas internos. Sin embargo, el CNE ratificó que, según los análisis meteorológicos actuales, noviembre de 2026 presenta condiciones estables que permitirán el desarrollo normal de los comicios, asegurando así que el derecho al voto no se vea vulnerado por contingencias ambientales previsibles.








