Tras quince días de vigencia, el toque de queda que regía de 23:00 a 05:00 en las provincias de Guayas, El Oro, Los Ríos y Santo Domingo de los Tsáchilas finalizó oficialmente este lunes 30 de marzo. La medida, implementada por el Gobierno como parte de un plan de seguridad integral, permitió al Bloque de Seguridad desplegar a más de 75.000 agentes entre policías y militares. Los operativos resultaron en la captura de cabecillas de estructuras criminales y la detención de más de mil personas por diversos delitos e incumplimiento de la norma, logrando, según las autoridades, un descenso sensible en los índices de criminalidad en las zonas intervenidas.
Para los comerciantes guayaquileños, especialmente aquellos cuya actividad principal se desarrolla durante la noche, el fin de la restricción representa una oportunidad para recuperar el ritmo económico habitual. Propietarios de locales de comida, como los tradicionales cangrejales del centro y sur de la urbe, señalaron que debieron modificar drásticamente sus horarios de cierre para cumplir con la ley, lo que derivó en una disminución de la afluencia de clientes. Con el levantamiento de la medida, el sector comercial espera que la tranquilidad percibida durante los operativos se mantenga, permitiendo que los comensales regresen a los espacios públicos sin la presión de las limitaciones horarias.
Ciudadanos y trabajadores autónomos coinciden en que, si bien la restricción fue necesaria para golpear las economías ilegales, su conclusión facilita el retorno a las jornadas laborales completas. Comerciantes de abastos y vendedores de comida rápida destacaron que la mayoría de sus ventas se concentran pasadas las 22:00, horario que se veía interrumpido por el inicio del toque de queda. A partir de esta noche, se espera una normalización progresiva de la vida nocturna en Guayaquil, bajo la expectativa ciudadana de que el despliegue de las fuerzas de seguridad persista de manera estratégica para garantizar la paz en los barrios.








