Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Chile y el INTA reveló que el consumo de sucralosa y stevia puede generar efectos intergeneracionales. La investigación, publicada en la revista Frontiers in Nutrition, demostró que los padres expuestos a estos edulcorantes transmitieron cambios en la composición de las bacterias intestinales y en la expresión de genes metabólicos a sus hijos y nietos, incluso cuando la descendencia no los consumió. Los hallazgos sugieren que estos compuestos no son metabólicamente inertes y podrían influir en la salud desde etapas tempranas a través de vías moleculares y microbianas.

El equipo liderado por Francisca Concha Celume observó que la sucralosa provocó efectos más persistentes y consistentes que la stevia, afectando especialmente a los machos de la primera y segunda generación. Entre los cambios detectados destaca una menor producción de ácidos grasos protectores del intestino y un aumento en la expresión de genes inflamatorios. Aunque los científicos advirtieron que estos resultados obtenidos en ratones no deben trasladarse directamente a los seres humanos, recomendaron moderar el consumo de estos aditivos mientras se profundiza en las investigaciones sobre sus impactos biológicos a largo plazo.








