Un informe publicado este 10 de febrero de 2026 por Diálogo revela la transformación de los cárteles tradicionales en una red de “mafias empresariales” con una sofisticación operativa sin precedentes. A diferencia de los líderes visibles del pasado, la nueva generación de narcotraficantes opera bajo un modelo descentralizado que mimetiza sus actividades con la economía legal, utilizando empresas agroexportadoras, firmas de logística y sectores como la minería para blanquear capitales y diluir responsabilidades.
La mutación del modelo criminal
La transición hacia una estructura horizontal ha permitido que el crimen organizado multiplique su alcance mediante las siguientes estrategias:
- Estructura de Multinacional: Las organizaciones operan como cooperativas independientes. Según Felipe Botero, de la Iniciativa Global contra la Delincuencia Organizada Transnacional (GI-TOC), la fragmentación dificulta que las autoridades “armen el rompecabezas” de las redes criminales.
- Corredor Transatlántico: Se ha consolidado una red logística que une puertos en Bélgica, Holanda y España con centros operativos en Ecuador, Costa Rica y República Dominicana. En 2025, operaciones conjuntas entre España y Colombia detuvieron a líderes capaces de introducir hasta 120 toneladas de cocaína al año en Europa.
- Diversificación de Mercados: Grupos como “Los Lobos” en Ecuador han encontrado en la minería ilegal de oroun negocio incluso más rentable que la cocaína, utilizando el capital del narcotráfico para financiar su expansión.
El desafío para las democracias
El informe de EUROPOL 2025 advierte que la infiltración en estructuras legales permite al crimen organizado ganar un poder e influencia política alarmantes. El fenómeno ya no depende de un solo “CEO” o cártel hegemónico; ahora se trata de emisarios que coordinan con mafias italianas, albanesas e irlandesas para garantizar el flujo de mercancía. La ONU y agencias como la DEA enfatizan que el combate actual debe enfocarse en los ecosistemas financieros ilícitos integrados en la economía formal, más que en la simple captura de cabecillas.








