El Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas (Issfa) ha presentado una versión ajustada del proyecto de Ley Orgánica del Régimen Especial de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas (Loressfa). La propuesta, entregada a la Comisión del Derecho al Trabajo de la Asamblea Nacional, busca dar cumplimiento a una sentencia de la Corte Constitucional del 2021 que exige garantizar la sostenibilidad del sistema mediante estudios actuariales actualizados. La iniciativa ha generado expectativa y cautela en las filas militares, pues introduce cambios significativos en las fórmulas de cálculo de las pensiones y en los tiempos de servicio para el retiro.
Uno de los puntos más sensibles del proyecto es la reducción de la base reguladora para el cálculo de la pensión. Actualmente, este indicador se sitúa en el 88 %; sin embargo, la nueva propuesta plantea bajarlo al 85 % para el retiro forzoso y al 80 % para el retiro voluntario. Además, se establece que el promedio se calculará sobre los últimos 48 haberes militares. Expertos y observadores de la comisión legislativa advierten que estas modificaciones, sumadas al incremento de los años de servicio, podrían representar una reducción de hasta el 15 % en los beneficios finales para el uniformado.
El proyecto define dos modalidades claras de salida de la institución:
- Retiro Forzoso: Aplicable por falta de vacante o no ascenso, requiriendo 25 años de servicio acreditados.
- Retiro Voluntario: Solicitado por el uniformado o por causas disciplinarias/judiciales, requiriendo 26 años de servicio.
Esta estructura representa un aumento respecto a la normativa vigente, que permite el retiro con un mínimo de 20 años de servicio. Existe una preocupación particular entre los 41.732 afiliados activos (datos a octubre de 2025) que están próximos a cumplir dicho tiempo, ya que temen que no se aplique un régimen de transición que respete las condiciones actuales.








