La diplomacia rusa observa con cautela la transición de poder en Caracas. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, informó este lunes 19 de enero de 2026 que el presidente Vladímir Putin no tiene programada una conversación directa en los próximos días con Delcy Rodríguez, quien asumió la presidencia encargada de Venezuela tras los sucesos de inicios de mes. No obstante, Peskov subrayó que los canales diplomáticos entre Moscú y Caracas permanecen abiertos y activos, asegurando que un encuentro o comunicación de alto nivel podría coordinarse rápidamente si las circunstancias lo requieren.
La asunción de Rodríguez ocurrió apenas 48 horas después de la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores por parte de fuerzas estadounidenses en la capital venezolana. A pesar de que Putin recibió a Maduro en el Kremlin en mayo pasado, reafirmando una alianza estratégica de años, el gobierno ruso ha mantenido un silencio notable al evitar condenar de forma abierta la detención del exmandatario. Esta postura sugiere un manejo pragmático de la relación bilateral mientras se estabiliza la situación política bajo el mando de la nueva presidenta en funciones.
Rusia, uno de los principales socios económicos y militares de Venezuela, parece priorizar la continuidad de la relación institucional sobre la lealtad personal al líder capturado. El portavoz Peskov recalcó que, aunque no haya una cita en la agenda inmediata del jefe de Estado ruso, la “necesidad” de un diálogo directo marcará el ritmo de las futuras interacciones oficiales. Por ahora, Moscú se limita a monitorear la evolución del gobierno de Rodríguez y el impacto de la intervención estadounidense en la estabilidad regional.








