El magistrado federal Fred Biery determinó que la detención y el proceso de expulsión de Liam Conejo y su progenitor eran inconstitucionales. Ambos permanecían bajo custodia desde el 20 de enero de 2026, luego de ser capturados durante un operativo de control migratorio en Mineápolis. La liberación ocurrió el pasado 30 de enero, permitiendo que el infante se convierta en un referente de la resistencia frente a las actuales directrices gubernamentales en Estados Unidos.

El legislador Joaquín Castro acompañó el retorno del menor a su hogar tras el dictamen favorable en Texas. Durante el proceso, la Cancillería de Ecuador mantuvo una postura distante por solicitud expresa de los allegados, aunque ratificó su vigilancia sobre la situación de otros compatriotas detenidos. Por su parte, Adrián Conejo manifestó su satisfacción al recuperar la libertad tras diez días de confinamiento.









