La relación entre Washington y Delhi atraviesa un momento de redefinición estratégica. Este lunes 12 de enero de 2026, el nuevo embajador de Estados Unidos en la India, Eric Gor, fue recibido formalmente en la capital india en un evento cargado de simbolismo y música clásica estadounidense. Durante su intervención, Gor anunció que el martes se llevará a cabo una nueva llamada clave para discutir el acuerdo comercial que ha estado estancado durante casi un año. Pese a que las negociaciones se han tensado tras la imposición de aranceles del 50 % a productos indios en agosto pasado —los más altos de Asia—, el diplomático enfatizó que la amistad entre el presidente Donald Trump y el primer ministro Narendra Modi es “real” y capaz de superar diferencias.
El estancamiento del pacto comercial tiene raíces profundas en la geopolítica energética y el proteccionismo agrícola. Washington presiona por un mayor acceso al sector agrícola de la India, una demanda que Delhi ha resistido históricamente. Además, Estados Unidos ha vinculado parte de las penalizaciones arancelarias a la continua compra de petróleo ruso por parte de la India. Recientemente, el secretario de Comercio de EE. UU., Howard Lutnick, generó malestar al sugerir que el acuerdo no se firmó porque Modi no llamó personalmente a Trump, una afirmación que el Ministerio de Relaciones Exteriores de la India calificó como “no precisa”, asegurando que ambas partes han estado cerca del cierre en varias ocasiones.
El panorama se complica con la advertencia de Trump de incrementar aún más los aranceles si la India no cesa sus negocios con Moscú, sumado a un proyecto de ley respaldado por el senador Lindsey Graham que permitiría sanciones secundarias más severas. Aunque la India ha defendido su necesidad de asegurar energía para su vasta población, reportes recientes indican que las refinerías indias han comenzado a recortar las compras a Rusia desde que entraron en vigor los aranceles estadounidenses. Gor concluyó que, al ser la India la nación más grande del mundo, finalizar el acuerdo no es una tarea sencilla, pero ratificó que la cooperación en seguridad, tecnología y salud sigue siendo una prioridad compartida.








