
El papa León XIV visitó la emblemática Mezquita Azul de Estambul en su tercer día de viaje por Turquía, en un gesto interreligioso. Esta visita es la primera vez que el sumo pontífice, líder de los 1.400 millones de católicos del mundo, asiste a un lugar de culto musulmán desde que asumió la conducción de la Iglesia tras el fallecimiento del papa Francisco. Siguiendo la tradición de sus predecesores, León XIV se quitó los zapatos y accedió al recinto sobre la alfombra naranja, luciendo calcetines blancos. Estuvo acompañado por autoridades musulmanas, entre ellas Ali Erbas, presidente de la Dirección de Asuntos Religiosos de Turquía (Diyanet), y permaneció cerca de quince minutos en el templo, famoso por sus seis minaretes y su interior revestido de azulejos azules de Iznik.

Durante su jornada, el programa papal incluyó un encuentro con líderes eclesiásticos locales y la participación en un breve servicio en la Iglesia Patriarcal de San Jorge. Más tarde, se reunió con el patriarca ecuménico Bartolomé I en su residencia del Cuerno de Oro, con quien firmó una declaración conjunta, cuyo contenido se mantiene reservado. Al contrario que sus predecesores, León XIV no pasó por la basílica de Santa Sofía, cuyo estatus fue cambiado de museo a mezquita en 2020. El papa, de nacionalidad estadounidense y peruana, culminará su visita en Turquía el domingo con un servicio de oración en la catedral armenia y una liturgia divina ortodoxa en San Jorge, antes de continuar su gira internacional hacia el Líbano.









