El portaaviones USS Nimitz y el destructor USS Gridley recorrerán las costas del continente sudamericano como parte de la undécima edición del despliegue Southern Seas. Esta misión, coordinada por la Cuarta Flota de Estados Unidos, contempla una serie de ejercicios en el mar, intercambios técnicos y maniobras conjuntas con las fuerzas navales de naciones socias, entre las que se incluyen Ecuador, Colombia, Perú, Argentina, Brasil y Chile. El objetivo principal, según destacó el contralmirante Carlos Sardiello, es elevar la capacidad operativa compartida y generar confianza mutua para enfrentar amenazas comunes en el ámbito marítimo regional.
El Grupo de Ataque de Portaaviones 11, que integra aeronaves de combate F/A-18E/F Super Hornet y helicópteros Sea Hawk, realizará escalas estratégicas en puertos de Brasil, Chile, Panamá y Jamaica. Durante la travesía, autoridades invitadas podrán observar de cerca las operaciones de alta complejidad que se desarrollan a bordo del Nimitz. El contralmirante Cassidy Norman subrayó que estas actividades dan continuidad al trabajo de entrenamiento combinado que se ha mantenido desde 2007, promoviendo la interoperabilidad y el desarrollo de capacidades tácticas comunes entre las marinas participantes de América Latina y el Caribe.








