El mercado del oro experimentó este viernes su descenso diario más drástico desde 1983, tras la nominación de Kevin Warsh para presidir la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). El valor del metal al contado descendió un 9,5 % para situarse en 4.883,62 dólares por onza, apenas un día después de haber registrado un máximo histórico de 5.594,82 dólares. Esta corrección abrupta terminó con una racha de seis meses de incrementos consecutivos, impulsada por una toma de beneficios generalizada y el fortalecimiento del dólar estadounidense frente a las principales divisas globales.
La elección de Warsh, exgobernador de la Fed, generó una reacción inmediata en los inversores, quienes prevén una política monetaria más estricta para contener la inflación a partir de mayo. El impacto se extendió a otros metales preciosos; la plata sufrió un derrumbe sin precedentes del 28 %, cerrando en 83,99 dólares la onza, mientras que el platino y el paladio registraron pérdidas superiores al 15 %. Analistas financieros señalan que la recuperación del dólar, motivada por la certidumbre sobre el relevo de Jerome Powell, frenó el atractivo de los activos de refugio.








