En un acontecimiento que sacude a la monarquía británica, el príncipe Andrés fue arrestado este jueves 19 de febrero de 2026, coincidiendo con la celebración de su cumpleaños 66. La detención fue ejecutada por la policía de Thames Valley, autoridad responsable de la zona de Windsor, bajo la sospecha de “mala conducta en el ejercicio de un cargo público”. El procedimiento se llevó a cabo en las inmediaciones de Royal Lodge, residencia donde el duque de York habitaba hasta hace poco, y marca un punto de inflexión crítico en las investigaciones que vinculan al miembro de la familia real con figuras delictivas internacionales.
La investigación se centra en el periodo comprendido entre 2001 y 2011, época en la que Andrés se desempeñó como emisario especial del Reino Unido para el comercio internacional. Según el comunicado policial, existen informaciones que sugieren que el príncipe habría filtrado información potencialmente confidencial al fallecido delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein. Este arresto se produce tras años de escrutinio público sobre sus vínculos con Epstein y representa la medida legal más severa tomada contra el hermano del monarca hasta la fecha.








