El príncipe Enrique ha comparecido este miércoles 21 de enero de 2026 en la sala 76 del Tribunal Superior de Londres, en un adelanto inesperado de su testimonio contra Associated Newspapers Limited (ANL). El hijo menor del rey Carlos III lidera un grupo de siete demandantes de alto perfil que acusan a la empresa de prácticas delictivas para obtener exclusivas. Entre las acusaciones más graves figuran la interceptación de buzones de voz, escuchas telefónicas y el acceso mediante engaños a registros médicos confidenciales. El príncipe llegó bajo un fuerte despliegue mediático para enfrentar los argumentos de la defensa, que califica el caso como una serie de “conjeturas” sin fundamento sólido.
El proceso legal se centra, en el caso específico de Enrique, en 14 artículos publicados entre los años 2001 y 2013. Estas notas revelaron conversaciones privadas con su hermano, el príncipe Guillermo, referentes a su madre, la princesa Diana, así como detalles íntimos de su relación con Chelsy Davy. Mientras ANL sostiene que la información provino de fuentes legítimas y círculos sociales cercanos, los demandantes aseguran que se emplearon investigadores privados para vulnerar su privacidad. El juicio, que comenzó el pasado lunes, representa un momento histórico en la tensa relación entre la monarquía y los tabloides británicos.
Además del duque de Sussex, en la querella participan figuras como el cantante Elton John, su esposo David Furnish, y las actrices Liz Hurley y Sadie Frost. También destaca la presencia de Doreen Lawrence, cuya implicación añade una carga moral significativa al caso. El testimonio de Enrique, que se adelantó debido a la brevedad de la exposición inicial de la defensa el martes, es visto por analistas como un desafío directo al sistema de prensa del Reino Unido, buscando establecer un precedente sobre los límites de la investigación periodística y el derecho a la vida privada.








