El embajador de Estados Unidos en Jerusalén, Mike Huckabee, desató una fuerte polémica internacional tras declarar que sería “fino” o “estaría bien” si Israel tomara el control de una vasta extensión de territorio en el Medio Oriente. Durante una entrevista con el comentarista conservador Tucker Carlson, se le consultó sobre la interpretación bíblica que sugiere que tierras de Egipto, Siria e Irak fueron prometidas al pueblo judío. Ante la pregunta directa de si Israel tendría derecho a esas tierras, Huckabee respondió: “Estaría bien si se lo llevaran todo”, aunque matizó señalando que “no es de lo que estamos hablando hoy”.
A pesar de que el diplomático aclaró que Israel no intenta actualmente invadir Jordania o Irak, sino “proteger a su gente”, sus comentarios representan una ruptura sin precedentes con la política exterior estadounidense. Estas declaraciones ocurren en un contexto de tensión, recordando que Huckabee ya ha manifestado anteriormente su apoyo a la anexión de Cisjordania, una postura que contradice afirmaciones previas del presidente Donald Trump. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Palestina condenó los dichos, calificándolos como una violación al derecho internacional y a los hechos históricos.








