Madrid se vistió de luto y emoción este sábado 17 de enero para despedir a la princesa Irene de Grecia, quien falleció el pasado 15 de enero a los 83 años en el Palacio de la Zarzuela tras un empeoramiento de su salud por un deterioro cognitivo. La hermana menor de la reina Sofía y tía del rey Felipe VI recibió un sentido responso en la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio, en un acto cargado de simbolismo y rodeado por la lluvia madrileña.

Los Reyes Felipe y Letizia, acompañados de sus hijas la princesa Leonor y la infanta Sofía, presidieron la ceremonia junto a la reina emérita Sofía, visiblemente afectada por la pérdida de su confidente y hermana. Doña Sofía había cancelado toda su agenda la semana previa para permanecer al lado de Irene en sus últimos días, demostrando la estrecha relación que las unía desde siempre.

La Familia Real al completo mostró su unidad en el duelo: las infantas Elena y Cristina acudieron arropadas por sus hijos. La infanta Elena llegó acompañada de su hija Victoria Federica de Marichalar, mientras que la infanta Cristina lo hizo junto a sus hijos Irene Urdangarin, Pablo Urdangarin y Miguel Urdangarin, y su prima Alexia de Grecia. También estuvieron presentes la infanta Margarita con Carlos Zurita, así como otros familiares y amigos cercanos como Alicia y Esther Koplowitz, Irini Fournier (ahijada de la princesa Irene), miembros de las familias reales griega y búlgara, y Jaime de Marichalar.

El féretro, cubierto con el estandarte heleno, presidió el responso oficiado según el rito ortodoxo. La capilla ardiente permaneció abierta al público hasta las 18:00 horas, permitiendo que numerosos ciudadanos dieran su último adiós a quien en España era conocida cariñosamente como “Tía Pecu”. Irene, que vivía en nuestro país desde los años 80 y adquirió la nacionalidad española en 2018, fue una figura discreta pero muy querida en la familia, considerada por muchos sobrinos y sobrinos-nietos como una segunda madre.

El rey Juan Carlos no pudo asistir por recomendación médica, aunque se espera que la Familia Real española viaje a Grecia para el funeral de Estado previsto el lunes 20 de enero en la Catedral Metropolitana de Atenas, seguido de un entierro íntimo en Tatoi, donde reposan los restos de sus padres y su hermano Constantino II.

La princesa Irene, soltera y sin descendencia, dedicó gran parte de su vida a causas humanitarias y al arte. Fundó la asociación Mundo en Armonía (que cesó sus actividades en 2024) y apoyó más de 150 proyectos solidarios. Su partida deja un profundo vacío en las Casas Reales de España y Grecia, especialmente en doña Sofía, quien recientemente ha enfrentado otras pérdidas personales.

El príncipe Pablo de Grecia, primo hermano de Felipe VI y actual jefe de la Casa Real helena, la definió como “un pilar fundamental para nuestra familia a través del tiempo”. Que su memoria sea eterna, como rezó el comunicado oficial de la Santa Metrópolis de España y Portugal.









