Este martes 24 de febrero de 2026, al cumplirse el cuarto aniversario de la invasión a gran escala, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, admitió que Rusia no ha logrado los objetivos planteados al inicio de la contienda. Pese a que el gobierno de Vladímir Putin insiste en que la “operación militar especial” continuará hasta que Kiev ceda el Donbás, Jersón y Zaporiyia, la realidad interna de Rusia muestra un panorama crítico: el número de bajas en enero superó al de nuevos reclutas por primera vez, lo que ha avivado los rumores sobre una inminente segunda movilización de reservistas.
El costo humano: Más de 200.000 nombres identificados
A diferencia de las cifras oficiales del Ministerio de Defensa ruso (congeladas desde 2022), investigaciones de medios independientes han revelado la verdadera magnitud de la tragedia:
- Récord de bajas: El portal Mediazona y la BBC han identificado con nombre y apellido a 200.186 soldados fallecidos, basándose en registros de herencias. El año 2025 se perfila como el más mortífero de la guerra.
- Desigualdad geográfica: Dos tercios de los muertos provienen de localidades pequeñas (menos de 100.000 habitantes), mientras que las grandes ciudades como Moscú o San Petersburgo apenas han sentido el impacto demográfico.
- Motivación del recluta: Expertos señalan que los nuevos contratos no se firman por patriotismo o pobreza extrema, sino por una profunda “falta de perspectivas” y la sensación de que no hay nada que perder.
La sociedad rusa: División y fatiga económica
El apoyo a la campaña militar se está desmoronando ante la presión económica y la prolongación del conflicto:
| Indicador Social (Proyecto Chronicles) | Porcentaje de apoyo |
| Apoyo firme a la guerra | 14 % (cayó 4 puntos en un año) |
| Apoyo firme a la paz | 20 % |
| Impacto negativo en su vida diaria | 60 % |
| Impacto negativo en su comunidad | 87 % |
Tensión diplomática y estancamiento
Moscú ha mostrado su impaciencia ante la mediación de Estados Unidos, acusando a Washington de incumplir acuerdos verbales alcanzados en la cumbre de Alaska en agosto de 2025. Aunque Peskov afirma que Rusia sigue “abierta al logro de sus objetivos por medios político-diplomáticos”, la condición innegociable sigue siendo la entrega total de territorios que su ejército aún no ha podido conquistar por completo. Con la moral interna bajo mínimos y una economía que asfixia al 60 % de la población opuesta a más impuestos, el Kremlin enfrenta su año más desafiante desde 2022.








