En un giro histórico para las relaciones bilaterales, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, oficializaron este miércoles 11 de febrero de 2026 una “asociación productiva a largo plazo”. Tras una reunión privada en Caracas, Wright aseguró que el gobierno de Donald Trump busca impulsar un aumento drástico en la producción de petróleo, gas y electricidad para mejorar la calidad de vida de los venezolanos. El acuerdo incluye proyectos en minería y energía eléctrica, enmarcados en una agenda que pretende “hacer a las Américas grandes de nuevo” y desvincular al país sudamericano de las influencias de Rusia y China.
La nueva hoja de ruta energética contempla un ambicioso plan de reconstrucción de 100.000 millones de dólares y garantías legales para inversionistas extranjeros tras la reciente reforma a la Ley de Hidrocarburos. Estados Unidos, que ha flexibilizado el embargo vigente desde 2019, busca que Venezuela alcance niveles históricos de producción, aprovechando sus 303.000 millones de barriles en reservas probadas. Durante su visita, Wright inspeccionó campos en la Faja del Orinoco y se reunió con ejecutivos de Chevron y Repsol. Por su parte, Rodríguez destacó que la diplomacia permitirá superar las diferencias políticas pasadas, consolidando una alianza estratégica que garantice la seguridad energética del hemisferio occidental.








