Al menos doce personas perdieron la vida durante violentos enfrentamientos armados motivados por el robo de ganado en una región rural de Sudán del Sur. Los incidentes ocurrieron cuando grupos de pastores armados se disputaron la propiedad de cientos de cabezas de reses, lo que derivó en un tiroteo masivo que afectó a civiles y propietarios locales. Según los informes preliminares, la situación de inseguridad en estas zonas se ha agravado debido a la escasez de recursos y la proliferación de armamento ligero entre las comunidades nómadas. Además de las víctimas mortales, las autoridades sanitarias reportaron un número indeterminado de personas con heridas de gravedad que fueron trasladadas a centros asistenciales cercanos bajo estrictas medidas de seguridad para evitar nuevos ataques de represalia entre los clanes involucrados en la disputa territorial por los animales.
Las autoridades locales han desplegado contingentes de seguridad adicionales para intentar contener la espiral de violencia que amenaza con extenderse a las aldeas vecinas. Los líderes comunitarios han hecho un llamado urgente a la calma, instando a los jóvenes a deponer las armas y buscar soluciones pacíficas para la gestión del ganado, que representa el principal medio de subsistencia y riqueza en la región. Históricamente, este tipo de conflictos han cobrado miles de vidas en el país, debido a que el ganado es fundamental para las dotes matrimoniales y la economía familiar. El gobierno central ha prometido iniciar una investigación exhaustiva para identificar a los instigadores del ataque y recuperar los animales sustraídos que originaron la tragedia. Mientras tanto, el ambiente en las zonas rurales permanece tenso y muchas familias han optado por desplazarse temporalmente.








