Las autoridades del condado de Nevada finalizaron la recuperación de los nueve cuerpos pertenecientes al grupo de esquiadores sepultados por una avalancha el pasado martes al norte de California. Las operaciones de rescate, que se extendieron hasta este sábado, se vieron obstaculizadas durante días por tormentas extremas y el riesgo inminente de nuevos deslizamientos. El incidente ocurrió cuando un bloque de nieve, de dimensiones comparables a un campo de fútbol, se desprendió de la montaña y atrapó a un contingente de quince personas. Entre las víctimas mortales se encuentran seis esquiadoras experimentadas y tres guías profesionales, con edades comprendidas entre los 30 y 52 años.
La División de Seguridad y Salud Ocupacional de California inició una investigación formal contra la empresa organizadora, Blackbird Mountain Guides, para verificar el cumplimiento de los protocolos de seguridad. Asimismo, el Departamento del Alguacil indaga los motivos por los cuales la expedición continuó su trayecto a pesar de las alertas meteorológicas que advertían sobre una tormenta invernal con ráfagas de viento de 96 kilómetros por hora. Seis personas lograron sobrevivir a este siniestro, calificado como el evento de este tipo más letal en el país desde 1981, mientras los expertos mantienen el nivel de alerta ante condiciones peligrosas en la región rural.








