La Fórmula 1 entra en una fase de incertidumbre a pocos días de los primeros ensayos conjuntos en el Circuit de Catalunya, programados del 26 al 30 de enero. El cambio reglamentario para 2026, el más profundo en una década, exige monoplazas más ligeros y unidades de potencia con un reparto equitativo entre combustión y energía eléctrica. Esta complejidad técnica ha provocado que equipos como Williams enfrenten rumores de una posible ausencia total en España debido a problemas de sobrepeso en su chasis. El jefe de la escudería, James Vowles, reconoció que el límite de 768 kilogramos es un objetivo ambicioso que ha puesto al límite a los ingenieros de Grove.

Por su parte, escuderías líderes como McLaren y Ferrari han decidido estratégicamente retrasar su participación hasta el segundo o tercer día de actividad. Andrea Stella, director de McLaren, explicó que prefieren agotar el tiempo de desarrollo en la fábrica antes de activar sus tres días de rodaje permitidos. En contraste, equipos como Red Bull y Audi planean rodar desde el primer minuto del lunes para priorizar la fiabilidad de sus sistemas. Las pruebas en Barcelona serán privadas y sin transmisión televisiva, dejando la expectativa máxima para los últimos ensayos en Sakhir, previo al debut oficial de la temporada en el Gran Premio de Australia.









