El Gobierno de España ordenó este domingo la expulsión del embajador de Nicaragua en Madrid, Mauricio Carlo Gelli, y de un segundo diplomático de dicha legación. El Ministerio de Asuntos Exteriores, dirigido por José Manuel Albares, confirmó que la medida se tomó en estricta reciprocidad tras la expulsión del embajador español en Nicaragua, Sergio Farré Salvá, y de su segunda jefatura. A pesar de este incidente, fuentes ministeriales indicaron que la administración española mantiene su voluntad de trabajar por la relación con el pueblo nicaragüense, aunque calificaron la acción del régimen de Daniel Ortega como injustificada.
La crisis diplomática ocurre en un momento de alta tensión regional, marcado por la reciente captura de Nicolás Maduro en Venezuela, principal aliado de Ortega. Las relaciones entre Madrid y Managua han sido tensas desde 2021, cuando España no reconoció los resultados de los comicios nicaragüenses por falta de garantías democráticas. Este nuevo choque se suma a las sanciones vigentes de la Unión Europea contra veintiuna personas del círculo cercano a Ortega, incluida la vicepresidenta Rosario Murillo, por abusos sistemáticos a los derechos humanos y la represión iniciada en 2018.








