El Gobierno de España manifestó su disposición para actuar como mediador en la crisis que atraviesa Venezuela, luego de confirmarse los ataques militares ejecutados por la administración de Donald Trump contra objetivos estratégicos en Caracas. El Ministerio de Asuntos Exteriores español emitió un pronunciamiento en el que insta a la contención y a evitar una mayor pérdida de vidas humanas, proponiendo una salida diplomática que permita estabilizar la región. Madrid ha iniciado contactos con diversos líderes europeos y latinoamericanos para conformar un grupo de apoyo que facilite el acercamiento entre los actores involucrados, con el objetivo de detener la violencia y garantizar el respeto a los derechos fundamentales de la población civil venezolana.
La propuesta española surge en un momento de máxima tensión internacional, tras los reportes de bombardeos y la captura de figuras clave del Ejecutivo venezolano. Desde el Palacio de la Moncloa se enfatizó que la solución a la fractura institucional en el país suramericano debe ser política y negociada, rechazando el uso de la fuerza como mecanismo permanente de resolución de conflictos. Mientras se espera una respuesta oficial de los gobiernos involucrados, España ha puesto a disposición su capacidad diplomática para servir de puente y buscar un cese al fuego que permita el ingreso de ayuda humanitaria. Esta iniciativa busca reducir el impacto del enfrentamiento armado y prevenir una crisis migratoria de mayores proporciones que afecte a todo el continente americano y europeo.








