Los bombarderos supersónicos, apodados Bone, han mantenido un sobrevuelo constante sobre el Medio Oriente durante los últimos 15 días como parte del soporte logístico y ofensivo de la misión denominada Furia Épica. Según informó el CENTCOM, estas aeronaves son capaces de transportar una carga útil de 34000 kilogramos y ostentan récords mundiales en cuanto a velocidad, alcance y tiempo de ascenso. El despliegue ha sido documentado mediante videos que muestran a las unidades realizando maniobras de repostaje en vuelo, lo que les permite extender su radio operativo de 9500 kilómetros de manera indefinida para cubrir los puntos críticos del conflicto.
Con una longitud de 44.5 metros y propulsados por cuatro motores turbofán General Electric, los B-1B constituyen la columna vertebral de la fuerza de largo alcance estadounidense. Su arsenal incluye una amplia gama de armamento que abarca desde bombas de uso general y municiones de ataque directo conjunto hasta misiles aire-superficie de largo alcance. La movilización de estos activos estratégicos subraya la intensidad de la situación geopolítica actual, tras los bombardeos ejecutados a finales de febrero que han alterado la estabilidad en diversas naciones de la región.








