La administración de Estados Unidos anunció el levantamiento de restricciones específicas destinadas a reactivar la explotación de recursos minerales en Venezuela, con especial énfasis en el oro y las tierras raras. A través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, se emitieron tres licencias que habilitan transacciones comerciales y financieras en un sector que permaneció bloqueado por más de dos décadas. Esta decisión coincide con la discusión en el Parlamento venezolano de una nueva ley de minería, la cual busca atraer inversión privada mediante un marco jurídico que reserva al Estado minerales radiactivos, pero otorga al Banco Central de Venezuela el derecho preferente en la compra de la producción de oro.

En el contexto de la renovada relación bilateral, el secretario del Interior estadounidense, Doug Burgum, confirmó el traslado de 100 millones de dólares en oro físico desde territorio venezolano hacia Estados Unidos para fortalecer inversiones industriales. Durante sus recientes encuentros en Caracas con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, el funcionario estadounidense constató el compromiso gubernamental para modernizar una infraestructura minera actualmente degradada y bajo control de grupos irregulares. El proceso legislativo para aprobar la totalidad de la nueva normativa minera continuará la próxima semana, mientras Washington consolida la reapertura de oportunidades de negocio en los sectores estratégicos de gas, petróleo y minería.








