El gobierno de Estados Unidos ha procedido a levantar las restricciones temporales que pesaban sobre el espacio aéreo del Caribe luego de confirmar el éxito de la operación táctica que resultó en la detención de Nicolás Maduro. Estas medidas de seguridad habían sido implementadas para garantizar el control absoluto de las rutas durante el despliegue de las fuerzas especiales y evitar interferencias en el traslado del detenido hacia territorio norteamericano. Con esta decisión, las aerolíneas comerciales podrán retomar sus itinerarios habituales en una región que permaneció bajo vigilancia estricta durante las últimas horas, permitiendo que el flujo de transporte de pasajeros y carga recupere su ritmo normal de operación de manera progresiva bajo la supervisión de las autoridades aeronáuticas internacionales que coordinan la seguridad en las zonas de tránsito fronterizo.

La normalización del tránsito aéreo ocurre en un contexto de alta vigilancia, mientras las fuerzas armadas de diversos países vecinos mantienen el monitoreo de sus propias fronteras para prevenir cualquier tipo de incidente derivado de la crisis política en Caracas. El aviso emitido por las agencias federales estadounidenses aclara que, aunque el operativo principal ha concluido, se mantendrá un esquema de observación preventiva en áreas estratégicas para asegurar que no existan amenazas remanentes contra la navegación civil. Los aeropuertos con conexiones directas hacia el sur del continente han comenzado a recibir las notificaciones para reanudar sus despegues y aterrizajes suspendidos, lo que representa un paso hacia la estabilización de los servicios logísticos tras la interrupción provocada por el conflicto bélico. No obstante, se recomienda a los viajeros verificar el estado de sus vuelos con las respectivas compañías antes de dirigirse a las terminales.








