Ecuador enfrenta un escenario crítico debido a la intensidad de la actual temporada invernal, que ha dejado un saldo de 1486 eventos adversos en 189 cantones del país. Localidades en Guayas, Los Ríos, El Oro y Cotopaxi reportan ríos desbordados, puentes colapsados y barrios anegados tras jornadas de lluvias calificadas como extremas. Según José González, técnico del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), este comportamiento se debe a la incidencia directa de la Zona de Convergencia Intertropical, potenciada por una anomalía cálida en el océano frente a las costas de Ecuador y el norte de Perú, fenómeno que genera una mayor fuente de humedad y nubosidad de gran desarrollo vertical.
Los registros estadísticos revelan la magnitud del temporal, destacando el caso de La Maná, en Cotopaxi, que el pasado 9 de marzo registró una caída de agua de 224 milímetros en solo 24 horas, la cifra más alta de todo el año. En la región litoral, Salinas ya presenta un superávit del 98,1 % respecto a su media histórica de marzo, mientras que Guayaquil cerró febrero con un excedente del 72,4 % en comparación con sus registros habituales. Esta persistencia de lluvias intensas ha llevado a la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos a declarar la emergencia regional en ocho provincias y mantener la alerta roja en jurisdicciones como Esmeraldas, Guayas y Los Ríos.
Hasta la fecha, el balance nacional contabiliza 5 personas fallecidas y más de 40900 afectados, siendo la provincia del Guayas la zona con mayor impacto al concentrar a 18757 de los damnificados. Las autoridades advierten que, dado que marzo es históricamente uno de los meses más lluviosos, es altamente probable que la mayoría de las estaciones meteorológicas terminen el periodo por encima de sus valores normales. Ante este pronóstico, se mantiene el monitoreo constante y la coordinación de primera respuesta para asistir a las familias cuyas viviendas han sido afectadas o destruidas por la fuerza de la naturaleza.








