En una entrevista exclusiva para la revista SEMANA, el general en servicio pasivo Fausto Salinas, excomandante de la Policía Nacional de Ecuador, detalló los factores que han deteriorado la relación entre los gobiernos de Daniel Noboa y Gustavo Petro. Según Salinas, la falta de una cooperación contundente en seguridad fronteriza por parte de Colombia ha generado un reclamo legítimo desde Quito. El oficial señaló que el cambio de política en el país vecino, específicamente la limitación de la erradicación de cultivos ilícitos y la estrategia de “paz total”, ha debilitado la presencia estatal en territorios críticos, facilitando que aproximadamente 1.500 toneladas de droga crucen hacia Ecuador anualmente.
Salinas explicó que Ecuador ha dejado de ser una “isla de paz” para convertirse en un centro logístico y de distribución donde operan redes transnacionales conectadas con carteles mexicanos y albaneses. Esta dinámica ha disparado los índices de muertes violentas a niveles récord en 2025, producto de las disputas territoriales entre grupos como Los Lobos, Los Choneros y organizaciones colombianas como el ELN y los Comandos de Frontera. El exjefe policial insistió en que la solución requiere retomar la erradicación forzosa para atacar la cadena de producción básica y fortalecer la acción conjunta de los Estados frente a economías criminales que no muestran voluntad real de abandonar el delito.








