El exjugador de la NFL, Matt Kalil, presentó una demanda formal contra su exesposa, la modelo e influencer Haley Baylee, tras la difusión de comentarios virales sobre su vida sexual. Kalil alega invasión de la privacidad y enriquecimiento injusto, sosteniendo que la creadora de contenido utilizó detalles “extremadamente íntimos y degradantes” para potenciar su carrera y monetización en redes sociales. El conflicto legal se originó después de que Baylee comentara en una transmisión en vivo que el motivo de su divorcio fue una “incompatibilidad física extrema”, llegando a realizar comparaciones anatómicas que, según el demandante, lo han expuesto al ridículo mundial y han afectado gravemente a su entorno familiar.

En el documento judicial, los abogados de Kalil argumentan que estas declaraciones no fueron accidentales, sino una estrategia deliberada para aumentar el tráfico en sus plataformas digitales. El exdeportista, quien ha intentado mantener un perfil bajo desde su retiro en 2019, exige una indemnización superior a los 75,000 dólares por los daños causados. Por su parte, la defensa de la influencer aún no ha emitido un comunicado oficial sobre el litigio. Este caso ha captado la atención de los medios por la delgada línea entre la libertad de expresión en el mundo del entretenimiento digital y el derecho a la privacidad de las figuras públicas en asuntos de índole personal.









