Óscar Iriani, vicerrector académico de IACC, destaca que, si bien la tecnología es el medio fundamental en la educación virtual, las personas constituyen el alma del aprendizaje. En un contexto marcado por herramientas disruptivas, el rol del docente ha evolucionado de ser un transmisor de contenidos a convertirse en un mediador y guía estratégico. Este enfoque es especialmente relevante para el estudiante adulto, ya que el acompañamiento personalizado fomenta la autonomía, el pensamiento crítico y la construcción colaborativa del conocimiento, adaptándose a las diversas realidades y experiencias de cada alumno.
Un rasgo distintivo del modelo de IACC es la conexión directa con el mundo laboral: más del 75% de su cuerpo docente mantiene un vínculo activo con el sector productivo. Esta dualidad entre dominio disciplinar y experiencia práctica asegura que los aprendizajes sean pertinentes y aplicables a los desafíos actuales de la industria. Sin embargo, la institución reconoce que la experiencia profesional no basta por sí sola en entornos digitales; por ello, invierte permanentemente en la capacitación pedagógica de sus profesores, fortaleciendo competencias en metodologías activas y herramientas tecnológicas propias de la educación online.
Los indicadores de gestión reflejan la efectividad de este modelo centrado en lo humano. Más del 90% de los estudiantes reporta sentirse escuchado, y la interacción con sus docentes recibe evaluaciones sobresalientes gracias a una retroalimentación oportuna y personalizada. Además, el equipo docente actúa como un puente de vinculación con el medio, generando redes con empresas que facilitan oportunidades laborales incluso antes de la titulación. Para IACC, formar profesionales éticos y competentes en un mundo en constante cambio requiere, por encima de cualquier tecnología de punta, la vocación y la capacitación continua de sus académicos.




