Aunque a menudo se elige la ropa más cómoda para viajes largos, los expertos de la industria aeronáutica sugieren que los pasajeros reconsideren las prendas que utilizan al volar, debido a serios riesgos para la salud y la seguridad a bordo. Vestimentas comunes como los pantalones cortos y las faldas pueden causar problemas de higiene y aumentar el peligro en caso de emergencias, según reporta The Sun. Estos riesgos se deben a que los asientos de los aviones acumulan una gran cantidad de gérmenes, derrames y residuos de múltiples pasajeros, por lo que exponer la piel de las extremidades inferiores a estas superficies incrementa la posibilidad de contaminación e infección. El asistente de vuelo Tommy Cimato recomienda usar pantalones para crear una capa protectora y limitar el contacto directo con telas potencialmente infestadas de bacterias.
Además de los riesgos de higiene, la ropa que deja la piel expuesta puede ser peligrosa durante una evacuación. Los toboganes de evacuación, diseñados para un rápido escape, tienen superficies rugosas para evitar resbalones, pero pueden raspar y quemar gravemente la piel descubierta. Otras prendas desaconsejadas incluyen la ropa de fibra sintética, como los pantalones de yoga o leggins, ya que en caso de incendio tienen mayor probabilidad de quemarse y adherirse a la piel. En su lugar, se sugiere optar por prendas holgadas hechas de fibras naturales como el algodón. En cuanto al calzado, se recomienda utilizar zapatos deportivos en lugar de tacones altos, ya que también facilitan una evacuación segura. El uso de ropa ajustada, como los leggins, puede causar hinchazón y calambres, y en casos extremos, la acumulación de sangre en las venas (trombosis), un riesgo ya inherente en vuelos de larga distancia.








