La escalada bélica en el golfo Pérsico amenaza la estabilidad de las exportaciones hacia destinos como Emiratos Árabes y Catar. Según gremios como AEBE, las restricciones en el estrecho de Ormuz afectan al 15 % de las ventas externas, lo que representa un riesgo mensual de 27,5 millones de dólares. Las navieras ya evalúan usar puertos alternativos en Omán para evitar la zona de riesgo, lo que elevaría costos y tiempos de entrega.

Aunque la demanda se mantiene, la preocupación radica en el encarecimiento logístico y el posible desabastecimiento de contenedores por el tiempo de tránsito. El sector exportador advierte que el impacto final dependerá de la duración de las operaciones militares, que actualmente bloquean el acceso al cuarto mercado más importante para la fruta nacional.








