Los comerciantes de Mucho Lote 1, una de las zonas con mayor movimiento comercial al norte de Guayaquil, enfrentan una alarmante normalización de las extorsiones. Según reportes locales, bandas delictivas como Los Lobos y Tiguerones han implementado un sistema de “micro-vacunas” que consiste en el cobro de cuotas diarias pequeñas. Esta modalidad busca que los pagos resulten menos pesados para el flujo de caja inmediato de los negocios, pero al ser acumulados representan ingresos millonarios para las organizaciones criminales. Las víctimas aseguran que el temor a represalias ha silenciado las denuncias formales, permitiendo que la delincuencia se asiente en la Avenida 37 Noreste y sus etapas aledañas.

La situación es crítica debido a la presunta infiltración de personas aliadas a estas bandas dentro del propio vecindario, lo que genera un clima de desconfianza absoluta. A pesar de los patrullajes y los esfuerzos de la Policía Nacional para implementar códigos QR y sistemas de alerta comunitaria, el coronel Jorge Rodríguez confirmó que la falta de información por parte de los habitantes dificulta la judicialización de los casos. La comunidad atribuye la creciente violencia en el sector a las disputas territoriales entre grupos rivales, mientras los propietarios de locales comerciales se ven forzados a ceder ante las exigencias económicas para poder trabajar bajo una falsa sensación de seguridad.








