Leonardo Héctor Cortázar Arcos llegó a Ecuador bajo el operativo de seguridad Fénix 86 tras ser extraditado desde Panamá. El implicado es señalado por la Fiscalía General del Estado como un operador estratégico dentro de una red de corrupción que influyó en entidades como CNEL EP y el Servicio Nacional de Aduanas. Según las indagaciones oficiales, el rol de Cortázar consistía en facilitar el direccionamiento de contratos públicos para obtener beneficios económicos. Su captura en marzo de 2025 y posterior entrega administrativa cierran un ciclo de gestiones internacionales para que responda ante la justicia por el presunto delito de delincuencia organizada.
El perfil del extraditado revela una trayectoria vinculada a diversas agrupaciones políticas y una mediática aparición en una fotografía en Miami junto a otros procesados por la justicia. Pese a presentarse en círculos empresariales como ingeniero, los registros oficiales no acreditan títulos académicos a su nombre. Las autoridades judiciales buscan que su presencia en el país aporte nuevos datos sobre el funcionamiento de la estructura criminal que permeó sectores estratégicos. Con su reclusión inmediata en el centro de máxima seguridad, el Gobierno Nacional ratifica el avance del proceso judicial que ya cuenta con sentencias previas para otros involucrados en la misma causa.








