La actriz estadounidense Jennifer Runyon, reconocida por su participación en el clásico de 1984 Ghostbusters y en la producción A Very Brady Christmas, falleció a los 65 años de edad. La noticia fue confirmada por su amiga cercana, la actriz Erin Murphy, y por su hija Bayley Corman, quienes destacaron la calidez humana de Runyon. Según informes de su familia a medios locales en Los Ángeles, la artista partió el pasado viernes 6 de marzo tras enfrentar una breve lucha contra el cáncer. Runyon, quien estaba próxima a cumplir 66 años en abril, pasó sus últimos momentos en compañía de sus seres queridos y sus mascotas, tal como lo compartieron sus allegados en redes sociales.
Nacida en Chicago en 1960, Runyon inició su carrera actoral en la década de los 80, debutando en el género de terror con la cinta To All a Good Night. A lo largo de su trayectoria, participó en diversas producciones de cine y televisión, consolidándose como un rostro familiar de la época. En el año 2014, decidió retirarse parcialmente de la actuación para dedicarse a la docencia, profesión que ejerció durante su última década de vida. Le sobreviven su esposo, el entrenador de baloncesto Todd Corman, y sus dos hijos. Su partida deja un vacío en la comunidad cinematográfica que la recuerda por su talento y su transición exitosa de los sets de filmación a las aulas escolares.








