El presidente Daniel Noboa informó que la familia de José Adolfo Macías Villamar, alias Fito, ingresó a territorio colombiano recientemente, coincidiendo con la vigencia del toque de queda en Ecuador. Esta declaración surge en un contexto de tensiones diplomáticas y tras revelaciones judiciales que detallan la recurrente actividad migratoria del entorno del capo hacia Medellín, Bogotá y Cartagena. Según las investigaciones del caso Blanqueo Fito, la esposa del criminal, Inda P., y sus hijos realizaron múltiples viajes a estas ciudades entre 2020 y 2024, utilizando pagos en efectivo para boletos aéreos que también incluyeron destinos en Europa y otros países de la región. El monto del lavado de activos bajo sospecha asciende a más de 25 millones de dólares en los últimos cuatro años.
Los registros migratorios señalan que no solo el núcleo familiar directo ha utilizado a Colombia como plataforma de tránsito o refugio, sino también socios estratégicos y otros cabecillas de organizaciones criminales ecuatorianas. Figuras como Junior Roldán y los líderes de Los Chone Killers han tenido vínculos con ciudades como Cali y Medellín, donde algunos incluso fueron asesinados o capturados para su posterior extradición. La Fiscalía ecuatoriana sostiene que estas movilizaciones forman parte de una estructura diseñada para el ingreso de capitales ilícitos al sistema financiero. Mientras tanto, la situación de la familia Macías permanece bajo vigilancia internacional tras su previa expulsión de Argentina en 2024, consolidando a la región vecina como un punto clave en la logística delictiva del grupo.








