Los familiares de las personas detenidas por causas políticas en Venezuela cumplieron este domingo su décima noche consecutiva de vigilia, pese al constante hostigamiento de la Policía Nacional Bolivariana. En las inmediaciones del centro de reclusión Zona 7, en Boleíta, las autoridades intentaron dispersar a los manifestantes que exigen la excarcelación de sus seres queridos. Según datos de la organización Foro Penal, al menos 139 ciudadanos permanecen privados de libertad bajo condiciones irregulares, mientras que la Plataforma Unitaria Democrática eleva la cifra de detenidos a 155 personas.

La tensión se ha extendido a la cárcel de El Rodeo I, donde el Comité de Derechos Humanos de Vente Venezuela reportó el inicio de una huelga de hambre por parte de los internos para denunciar los maltratos y exigir su libertad inmediata. Este escenario de conflicto ocurre en un contexto de incertidumbre política tras la captura de Nicolás Maduro, situación que la administración interina de Delcy Rodríguez ha calificado como una afectación al orden interno. Por su parte, el Gobierno de Estados Unidos ha emitido advertencias directas a figuras del chavismo para evitar el uso de las fuerzas de seguridad en la persecución de la disidencia durante la transición.








