La presentación del artista puertorriqueño en el evento deportivo generó un intenso debate en las plataformas digitales tras sus declaraciones sobre el amor y la unión americana. Figuras como Kerry Washington y Camila Cabello celebraron la inclusión cultural, mientras que colegas como Jennifer Lopez y Adam Sandler resaltaron el orgullo por sus raíces y la energía proyectada en el escenario. El gobernador de California, Gavin Newsom, también se sumó a los agradecimientos públicos, destacando el impacto de la puesta en escena que contó con la participación de Lady Gaga y Ricky Martin.

A pesar del apoyo mayoritario, el show recibió críticas por parte de sectores políticos y redes sociales. El expresidente Donald Trump calificó la actuación de desagradable y cuestionó el uso del idioma español durante la transmisión oficial. Asimismo, el influente Jake Paul mostró su rechazo, aunque su hermano Logan Paul defendió el talento proveniente de la isla y la ciudadanía estadounidense de los puertorriqueños. Este contraste de opiniones subraya la relevancia mediática de un espectáculo que combinó el éxito comercial con un mensaje de identidad social en un contexto de alta audiencia global.









