El tablero político de Venezuela ha dado un giro radical este viernes 30 de enero de 2026. Tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas especiales estadounidenses el pasado 3 de enero, Félix Plasencia, actual embajador en el Reino Unido y hombre de extrema confianza de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, ha emergido como la figura clave para el deshielo diplomático con Estados Unidos. Plasencia, conocido por su perfil técnico y conciliador, se encuentra en Washington con la misión de sentar las bases para la reapertura de la embajada venezolana y consolidar un canal directo con el gobierno de Donald Trump.
Este movimiento estratégico de Rodríguez busca contrarrestar la influencia de la líder opositora María Corina Machado, quien el pasado 15 de enero fue recibida en la Casa Blanca para un almuerzo privado con Trump. Mientras Machado impulsa una transición política profunda, el ala de Delcy Rodríguez apuesta por una “diplomacia de realismo” basada en la cooperación energética —prometiendo el envío de hasta 50 millones de barriles de petróleo— para asegurar la estabilidad del nuevo mando tras la caída de Maduro.








