El ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, afirmó que el caso de Alexei Navalny demuestra que Vladimir Putin está dispuesto a emplear armas biológicas contra su propio pueblo. La declaración se produjo luego de que cinco países europeos concluyeran que el opositor ruso fue envenenado con una toxina rara durante su reclusión en 2024.
Según un comunicado conjunto del Reino Unido, Francia, Alemania, Suecia y Países Bajos, las muestras analizadas confirmaron la presencia de epibatidina, una sustancia altamente tóxica. Rusia ha sostenido que Navalny murió por causas naturales, mientras líderes europeos exigen responsabilidades y denuncian violaciones a convenciones internacionales









